Nuestra experiencia
Naviera: Royal Caribbean
Barco: Jewel of the Seas
Duración: 3 noches / 4 días
Puerto de salida: Port Everglades, Fort Lauderdale (Florida, EE. UU.)
Destino: Perfect Day at CocoCay, Bahamas
Tipo de viaje: Escapada corta entre amigas
Ideal para: Personas que nunca han viajado en crucero y quieren descubrir si este tipo de vacaciones es para ellos en esta guía para tu primer crucero.

Tomar un crucero por primera vez genera muchas inseguridades, no sabes si te va a gustar, no sabes si te vas a marear, no sabes si te vas a aburrir en medio del mar sin nada más que hacer. Por eso, si es tu primera vez, tomar un crucero corto es la mejor decisión que puedes tomar: si no te gusta, ya vas por la mitad del viaje. Y si te encanta, como nos pasó a nosotras, vas a querer repetir.
Elegimos 3 noches a bordo del Jewel of the Seas, de Royal Caribbean, con destino a la isla privada de CocoCay, en Bahamas. Fue un plan de amigas, el primer crucero para las dos, y la verdad, no esperábamos disfrutarlo tanto. Antes de subir, tenía susto, fue justo cuando me encontré con mi amiga en el puerto que ella me preguntó: “¿Crees que te vas a marear?” Y yo, hasta ese momento, ni siquiera lo había pensado. Por eso escribo este blog, para que te hagas antes las preguntas que a mí se me hubiera gustado hacerme, porque sí cometí primiparadas (te la dejo aquí) — y aquí te las cuento todas, para que tú no las repitas:
1. Elige un crucero corto para tu primera vez
No empieces con un crucero de una semana o más, un crucero de 3 o 4 noches te deja probar la experiencia completa embarque, día de navegación, isla, desembarque sin comprometer tantos días de vacaciones si al final descubres que no es lo tuyo. Nosotras elegimos 3 noches y fue exactamente el tiempo justo para saber que sí queremos repetir.

2. No dejes los documentos y el seguro para el final
Lleva tu pasaporte, obviamente. Y si sales desde Estados Unidos, revisa con tiempo si necesitas visa para entrar al país donde está el puerto de salida (en nuestro caso, Fort Lauderdale). Nosotras también viajamos con seguro de viaje no es algo con lo que quieras arriesgarte, sobre todo en tu primera experiencia en altamar.
3. Piensa dónde te vas a quedar antes de embarcar
Nos hospedamos en el Hilton Fort Lauderdale Marina, a solo 5-10 minutos (1,5 a 3 km) de Port Everglades, el puerto de salida. El hotel ofrece shuttle al puerto por un costo económico, aunque un Uber o Lyft también te deja directo en la terminal en pocos minutos. Si tu vuelo llega el día anterior al embarque, elegir un hotel cerca del puerto te ahorra estrés la mañana del gran día.
4. El día del embarque: qué llevar a la mano y qué mandar en la maleta grande
Llegamos al puerto a eso de las 11:30 a.m., pensando que tendríamos que esperar mucho, pero el abordaje ya había empezado.
Aquí el dato clave: si llevas maletas grandes, debes entregarlas a la tripulación para que las dejen en la puerta de tu cabina, sin embargo, no hay una hora exacta de entrega, puede llegar horas después de haber embarcado; nosotras solo llevamos equipaje de mano (una carry-on y un morral) y lo pasamos con nosotras hasta la habitación. Si vas a mandar tu maleta grande con la tripulación, empaca en tu morral o carry-on tu primer cambio de ropa: el vestido de baño, la ropa fresca, lo que necesites para las primeras horas a bordo.
El embarque en sí fue rápido y sencillo: pasaporte en mano, un chequeo de seguridad como en cualquier aeropuerto, pero con una tripulación mucho más amable. En unos 20 minutos ya estábamos dentro, con la primera impresión de “qué barco tan grande” y eso que el Jewel of the Seas ni siquiera es de los cruceros más grandes de la flota.
Si embarcas temprano, aprovecha: nosotras subimos directo al buffet a almorzar mientras esperábamos que nuestra cabina estuviera lista (usualmente después de la 1:00 p.m.).
5. Descarga la app de tu naviera antes de subir
Es, sin duda, uno de nuestros tips más importantes. En la app de Royal Caribbean puedes ver el itinerario completo del barco, revisar el dress code de la noche, los eventos, tours dentro del barco, puedes revisar shows, clases y reservar el gimnasio (entrenar solo es gratis, pero algunas clases tienen costo) o el spa. Sin la app, te vas a perder de la mitad de lo que pasa a bordo.

6. La cabina con balcón sí vale la pena
Tuvimos una cabina con balcón y, sin haber probado otra categoría, puedo decir que la vista lo cambia todo. El tiempo se pasa distinto cuando puedes leer con el mar de fondo en vez de estar siempre en zonas sociales. El baño nos pareció más amplio de lo esperado, y los amenities, de muy buen nivel. Si tu presupuesto lo permite, apuesta por el balcón.
7. Así funciona la comida a bordo del Jewel of the Seas (y no es solo buffet)
Toda la comida que disfrutamos en el barco nos pareció de excelente calidad, muy variada y deliciosa así que si tenías dudas de si “se come bien” en un crucero, la respuesta es sí, y con creces. Tienes tres formas principales de comer
Tienes tres formas principales de comer:
El restaurante principal, en nuestro barco llamado Tides, incluido, con servicio a la mesa y vista al mar. Mucha gente cree que es solo para la cena, pero también puedes desayunar ahí, es una opción tranquila y a mantel, perfecta si prefieres empezar el día con calma. Nosotras probamos ambos formatos de desayuno y, siendo honestas, terminamos prefiriendo el buffet por la variedad.
El buffet, en el piso (cubierta) 11 de nuestro barco, abierto casi todo el día, con opciones para todos los gustos: dulce, salado, con carne, sin carne, huevos para quien los quiera y opciones para quien no. Nuestro consejo: da una vuelta completa antes de servirte, porque hay tantas opciones que vas a querer probarlo todo. Y no te vayas sin probar los heladitos, vale la pena hacer la fila si la encuentras. Un detalle: las bebidas de Starbucks no estaban incluidas en nuestro paquete, pero el café normal del buffet nos pareció que estuvo siempre muy bien, así que no sentimos que nos hiciera falta.
Los restaurantes especialidad, con costo adicional, perfectos para esa cena de celebración dentro del crucero. Probamos tres:
- Chops Grill — 10/10. La carne, deliciosa. Nuestra recomendación a ciegas es el bone-in ribeye, y de entrada pedimos un carpaccio que también nos encantó.
- Giovanni’s Table (italiano) — 8/10. La pasta nos pareció deliciosa; probé la boloñesa y no me arrepentí.
- Izumi (japonés) — 9/10. Pedimos ramen, con una porción generosa y muy buen sabor. También volveríamos a probar todos los rollos (maquis).
Si vas a celebrar algo en tu crucero (cumpleaños, aniversario, o simplemente darte un gusto), aparta una noche para uno de estos, nosotras no nos arrepentimos de ninguna de las tres.

8. Haz la cuenta antes de comprar el paquete de bebidas y el wifi
Al momento de hacer tu reserva te van a ofertar los paquetes de bebidas en nuestro caso teníamos el Paquete de Bebidas Deluxe y disfrutamos opciones ilimitadas de bebidas alcohólicas y no alcohólicas durante todo el crucero, de una gama más alta, El paquete Refreshment solo incluye bebidas sin alcohol
Nuestro paquete siento que vale la pena si vas a tomar 4 bebidas o más al día que no estén incluidas (cócteles, cerveza, vino, aperol, carajillo) Si tomas menos, sale más barato pagar cada bebida por separado y no todos los pasajeros deben incluirlos en la reserva.
ahora hablemos del Wifi abordo, en nuestro caso lo tomamos para un solo celular, no obstante uno de los tips más valiosos que nos dieron es que sale más económico que una sola persona compre el paquete para dos dispositivos, a que cada una compre uno individual. Incluso puedes desconectar un dispositivo y conectar otro según lo necesites. Ambos beneficios también nos cubrieron el día que bajamos en CocoCay.
9. Tu día en la isla privada: lo que nadie te cuenta
Llegar a CocoCay se sintió como una extensión del barco: los trolleys estaban incluidos (no tuvimos que pagar transporte, algo que sí ocurre en otras islas de Bahamas, si tu crucero llega a una isla distinta, lleva efectivo, porque ahí todo se paga en cash). No teníamos incluido el parque de agua, pero se veía espectacular, si puedes incluirlo en tu paquete, hazlo. Y si lo tienes incluido, un tip de la tripulación: sé de los primeros en desembarcar, y te ahorrarás muchas filas.
Nosotras nos fuimos directo a South Beach (las playas de ingreso gratuito del otro lado de la isla), TE DEJO EL MAPA AQUÍ desde el primer momento el servicio estuvo pendiente de nosotras sin que tuviéramos que preocuparnos por tener efectivo a mano.
La comida en CocoCay: fue más que simples snacks
Antes de bajar, pensábamos que la comida incluida en la isla serían solo unos snacks ligeros para pasar el día, y que el resto lo cubriríamos con lo que ya habíamos comido a bordo. La sorpresa fue que la comida incluida de CocoCay es prácticamente una extensión isleña del buffet del barco, no un simple refrigerio.
Encontramos perro caliente, hamburguesas, una barra de ensaladas, frutas y estaciones de hidratación pero lo que de verdad nos sorprendió, y lo que más recomendamos probar, es el sándwich cubano. Fue, sin exagerar, de lo mejor que comimos este día en la isla.
Si tienes el paquete de bebidas y el wifi, funciona igual que a bordo del barco, así que no te preocupes.
10. Cómo comprar tu crucero de Royal Caribbean
Reservar un crucero es más sencillo de lo que parece, y tienes dos caminos para hacerlo: por tu cuenta o con ayuda de un asesor. Ninguno es “mejor” depende de qué tan cómodo te sientas armando tú mismo cada detalle y el tipo de viajero que eres.
Por tu cuenta, directo en la web (encuéntrala aquí)
Si prefieres tener el control total del proceso:
- Entra a la página oficial de Royal Caribbean para Latinoamérica.
- Usa el buscador para filtrar por destino (Caribe, Europa, etc.), puerto de salida (Miami, Fort Lauderdale, Cartagena) y fecha.
- Elige el itinerario que más te llame la atención y selecciona la categoría de camarote: interior, vista al mar, balcón o suite.
- Ingresa los datos de los pasajeros y paga el depósito inicial o el valor total con tarjeta de crédito.
Con un agente certificado
Reservar a través de un asesor autorizado (hay agencias locales en Colombia, incluida Medellín) no te cuesta más, pagas exactamente el mismo precio y las mismas promociones vigentes de la naviera, solo que con alguien guiándote en el camino.
Un buen asesor te ayuda a decidir qué barco se ajusta a lo que buscas, resuelve dudas sobre vuelos hacia el puerto de embarque y te orienta en la documentación que necesitas según tu destino. El pago se hace igual, con tarjeta de crédito directamente a la naviera, así que tu dinero está tan protegido como si compraras por la web oficial.
Después de comprar
Cuando confirmes tu reserva, te llega un código de reserva. Con ese código puedes descargar la app de Royal Caribbean (la misma que te mencionamos en el consejo #5) para hacer tu check-in, registrar la tarjeta de crédito que vas a usar a bordo, y reservar con anticipación restaurantes o espectáculos antes de embarcar.
Nuestra recomendación: si es tu primer crucero, un agente te quita la ansiedad de estar decidiendo entre veinte opciones sin saber cuál te conviene. Si ya sabes exactamente qué buscas (como nos pasó a nosotras la segunda vez), comprar directo en la web es más rápido.

Bonus: nuestro único error (y por qué no importó)
El día del desembarque en CocoCay nos dijeron “bajen por el piso 3”, pero no preguntamos hacia qué lado. Como ya nos creíamos expertas del barco, terminamos frente a un letrero que decía: “Oops, you took a wrong turn, please turn back.” Nos reímos muchísimo. Y esa es, quizás, la mejor forma de resumir un primer crucero: incluso los errores terminan siendo parte de lo divertido.
Si es tu primera vez, no necesitas saberlo todo. Solo necesitas hacerte las preguntas correctas antes de subir, las que a nosotras se nos olvidó hacernos. Descarga la app de tu naviera, revisa el itinerario, y sobre todo, no le tengas miedo al mareo, al buffet gigante ni a perderte por los pasillos del barco. Porque viajar no solo es ir, es volver con ganas de contarlo todo y espero que pronto podamos grabar un capítulo en cubierta y por eso decimos: Vuélvete a ir.





